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Sentir La Reconexión

Sentir La Reconexión

Entrevista a Eric Pearl en la revista Lee+ sobre la Reconexión y la Sanación Reconectiva

 

Desde hace 9 años he podido entrevistar a autores de todos los géneros literarios, pero el género de desarrollo espiritual siempre ha hecho click conmigo porque me parece imperativo que la humanidad logre el balance que siempre ha buscado, ahora más
que nunca. Lo mejor que puedo hacer es compartir lo que voy encontrando en mi camino, esperando que a otros también les mueva. Desde Grecia platicamos con el doctor Eric Pearl y con Jillian Fleer sobre el libro La Reconexión (Ediciones Obelisco) con más de 18 ediciones y traducido a 40 idiomas. Me emocionan muchas cosas de esta interacción energética llamada Reconnection (Reconexión) y Reconnective Healing (Sanación Reconectiva).

Para comprenderla he echado un vistazo fuera de la caja limitada en la que entendía las dinámicas de una sanación; después de recibirla entendí que no se puede analizar, sólo sentir y ver los cambios suceder.

Eric ha viajado a más de 55 países y ha enseñado a más de 30 mil practicantes cómo activar y utilizar un espectro de frecuencias de sanación que permite que accedamos a un nuevo nivel de curación que nunca se ha documentado anteriormente. En palabras de Eric: “Estas sanaciones y frecuencias evolutivas son de un nuevo ancho de banda y son traídas a través de espectros de luz e información que nunca antes ha estado presente sobre la Tierra.”

Para los lectores que apenas comienzan este camino consciente de cuidar sus pensamientos, que meditan, que hacen sus “vision boards-tableros de visión”, y que están en constante crecimiento, les quiero comentar que para mí, este tipo de sanación parece ser el siguiente paso dentro de nuestra evolución, como lo menciona Jillian Fleer, jefa de desarrollo y visión en The Reconnection: “Lo importante es que logremos una progresión de vida. Reconnective Healing es vivir en una plenitud que no se va si dejamos de meditar, o de hacer una oración; nos encuentra donde estemos y como estemos. No necesitamos piedras o amuletos, es la siguiente frontera de sanación. Ya sabemos cómo mantener una intención, manifestar algo en particular, pero ahora es vivir en una sincronía con el Todo constantemente”.

«Las nuevas frecuencias de energías terapéuticas descritas por el Dr. Pearl en su libro, trascienden cualquier técnica o método conocido hasta ahora. Para Eric estas frecuencias se presentaron a través de sus manos en su profesión como quiropráctico, hace 25 años»

Nadie le enseñó a guiarlas más que a través de la constante interacción con ellas y gracias a un corazón y una mente abiertas a romper el miedo que pudiera suscitarse al recibir un regalo divino de este tipo. Comenzó a posar sus manos en sus pacientes y ellos se pararon frente a él sin rastros de enfermedades como escoliosis, parálisis cerebral, enfermedades y dolores crónicos, degeneraciones cerebrales y del sistema nervioso, entre otros. Eric describe estas frecuencias como “provenientes de Dios, del amor supremo y de la inteligencia del universo. Además cuando la gente ha recibido la Reconnective Healing y toma el entrenamiento para convertirse en facilitadores de estas frecuencias para poder darlo a otras personas, hemos podido escuchar que están interactuando con seres como ángeles, entidades y se sienten con Dios.”

No es una técnica, porque no tiene técnica; sólo nos permite accesar a la energía: “nos convertimos en la sanación, la energía no cambia, no tenemos que hacer nada más que permitirle que se presente y seguir evolucionando, nos convertimos en la energía, la luz, en la información. Nuestra esencia se conecta naturalmente con ella y sólo la compartimos con los que interactuamos, ya sea físicamente o a distancia.”

Estamos atrapados por varios conceptos que pueden confundir a las personas; el primero es la divinidad  comprendida desde el punto de vista religioso, el segundo es en sí nuestro entendimiento de Dios.

¿En particular cómo logran acercarse a diversos públicos?

Eric responde que: “Hablamos de Reconnective Healing desde una premisa espiritual pero de ninguna religión, porque partimos de una naturaleza espiritual como seres humanos.” Jillian agrega: “Cuando lidiamos con culturas con tanta riqueza religiosa y un sistema
de creencias profundo como el de México, les explicamos que lo bello de estas frecuencias es que no interactúan contigo a partir de tu sistema religioso ni de creencias. Sea cual sea tu interpretación de Dios o del Universo, no hay conflicto alguno con estas frecuencias de información, porque la interacción con ellas va a ser tangible y esta energía la ha comprobado la ciencia, es de la Tierra. Las personas que siguen explorando en su propia vida y se suman a Reconnective Healing, se unen a un lado espiritual hermoso. 

«Sólo conecta y recibe.

Ya somos suficientes de la forma que somos.

No necesitamos ninguna interferencia externa.”

Eric, ¿qué es lo que ocurre cuando interactúas con estas frecuencias?

“Sí, hay una transformación, pero no son enviadas desde ningún lado. Aprendemos a ser catalizadores para las sanaciones, la mera presencia de alguien que ya sabe conectarse con ellas puede acelerar y expandir las sanaciones.” El conocimiento es enviado de manera divina, y nos enfrentamos a la complejidad de querer entender con un conocimiento limitado estas experiencias ilimitadas.

Jillian agrega:
No estamos meditando para llegar a contactar cierta información, estamos yendo en contra de la neurociencia, la cual quiere que te salgas de tu mente para poder tener contacto. Aquí es más sencillo, es un estado de entender que sólo vamos a recibir la información así, en el estado de conciencia que conocemos como natural.”

Después de recibir la reconexión comprendí que me puedo sentir cómoda al decir que no sé cómo explicarlo, pero lo sentí y estoy viviendo un estado de certeza, de conocimiento, sin tener que practicar horas un mantra, ayunar, meditar días o aislarme para provocar experiencias divinas. La meditación seguirá siendo parte de mi camino, seguiré aprendiendo, pero conectada con lo que siempre busqué, un abrazo lleno de paz, conectada a un potencial que sólo veía posible a través de horas y horas de calma y el cual sentía que tenía caducidad. Voy a tomar el programa de entrenamiento a finales de mayo aquí en la Ciudad de México, al que aún te puedes inscribir. Volveré a dialogar con ellos y les contaré aquí la segunda parte de nuestra plática, compartiré lo que experimente, ya que para mí esto apenas comienza.

 

Para mayor información:

ReconnectiveHealing.com

Contacto:

José Antonio Antúnez

Facilitador Certificado de Sanación Reconectiva

info@laenergiasanadora.com

sanatuvida@laenergiasanadora.com

Fuente: Revista Lee+

 

Un Año Como Facilitador De Sanación Reconectiva

Un Año Como Facilitador De Sanación Reconectiva

«La Sanación Reconectiva Te Reconecta A Tu Estado Natural De Equilibrio Y Armonía»

Hace un año que recibí la certificación como facilitador de la Sanación Reconectiva (Reconnective Healing), en la Universidad Autónoma de Barcelona, donde realice el segundo nivel de la mano del creador, o descubridor de esta nueva forma de sanación energética, el Dr. Eric Pearl, su compañera y socia Lillian Fleer y un gran equipo internacional de mentores, entre ellos, la mía, Margarita Álvarez. Ha sido una experiencia increíble sentir las frecuencias de sanación en mis manos e interactuar con los demás compañeros durante esos días, desde entonces mi vida ha cambiado sin lugar a duda.

El primer nivel lo había hecho desde la comodidad de mi hogar usando las nuevas herramientas digitales, porque el curso es online, es decir, lo realizas entrando a una web con una contraseña y ahí están los diferentes módulos en videos para que vayas aprendiendo a sentir las frecuencias de Sanación Reconectiva guiado de la mano de Eric Pearl y Jillian Fleer.

Los seres humanos estamos diseñados para explorar nuevos territorios, buscar nuevos horizontes, forma parte de nuestro instinto humano, es nuestra misión en la tierra ir descubriendo cosas nuevas y recordando otras… que olvidamos.

Cuando cumplimos con ese “rol” y nos aventuramos a salir ahí afuera, y también a sumergirnos dentro de nosotros mismos, para explorar nuestra naturaleza y el cosmos, es cuando estamos realizando nuestro propósito humano, porque el conocimiento expande la consciencia, nos hace ver la “Verdad” de lo que somos y porque estamos aquí, nos hace descubrir todo el potencial que tenemos y que está ahí dentro para ser descubierto y aplicado.

Como reza el antiguo axioma alquimista: “Como es arriba, es abajo”.

No llegue a la Sanación Reconectiva por casualidad, porque la casualidad no existe.

Mas o menos a la edad de 21 años, algo paso en mi vida, experimente una expansión de consciencia, un despertar, era como ver la vida con nuevos ojos y nuevos sentidos, era comprenderme y comprender a los demás, el tiempo duro más o menos un año, donde mi vida estaba rodeada de magia: simplemente las cosas sucedían, así de sencillo. Tenía un deseo, y he ahí que se cumplía de una manera rapidísima, esto me llenaba de euforia, de satisfacción, de alegría.

¡Veía y escuchaba a las personas!… dos actividades que no solemos hacer en su verdadera dimensión… yo sí. Pareciera que esta última observación es una verdad de perogrullo, no obstante, sucede. Cuántas veces nos pasa que nos encontramos con personas (que supuestamente conocemos), y mientras entablamos una conversación, hacemos lo imposible por recordar quién es nuestro interlocutor, y en ese proceso, obviamente, dejamos de escuchar lo que nos está diciendo porque el cerebro no puede procesar dos cosas a la vez, o escuchamos, o buscamos en la memoria recuerdos de esa persona, al final de la conversación nos despedimos, y así como llegó se va y nos quedamos en ascuas, porque ni sabemos lo que nos dijo, y mucho menos, tenemos claro quién es. Esto sucede con muchísima frecuencia, por eso la actividad de ver y escuchar (de Verdad), se ha convertido, a la sazón, en dos actividades excepcionales, porque para hacerlo en toda su dimensión hay que reunir dos requisitos fundamentales: Estar presente y activar la empatía. 

Comencé a experimentar la EMPATÍA con los demás, y este hecho me llevó a una comprensión “mayor” que nunca había sentido.

Escuchar al otro, es escucharte a ti mismo, escuchar la melodía de la vida que late a cada segundo, porque cada segundo es una oportunidad para ser mejores personas. No sé si la gente se daba cuenta de lo que me pasaba, pero comenzaron a buscarme, a acercarse a mi más allá de lo habitual, no había edad ni perfil, solo se acercaban para hablar conmigo, incluso personas que me doblaban la edad me pedían consejos… ¡era de locos!

Y ahí estaba yo escuchando cada palabra, mirándole a los ojos con verdadera atención, estando presente, sintiendo una especie de vibración que nos conectaba, y entonces sucedía algo, sentía como poco a poco las identidades, las fronteras, el tu y yo, desaparecían en una sincrónica comunión y en ese preciso momento solo éramos una sola consciencia, una sola energía.

Y comprendí que de esto va la vida: Consciencia, Energía y Vibración.

Sí, todo es energía en permanente vibración, consciencia en expansión.

Cuando tienes la bendición de sentir una consciencia expandida, todo encaja, todo tiene sentido… y todo fluye. Accedemos a una comprensión mayor, donde los sentidos se agudizan de tal forma, que todo es nuevo, y la “Verdad”, se manifiesta como algo intrínseco, algo que siempre ha estado ahí, es la suprema certeza de que llevamos dentro el conocimiento de lo que somos en realidad.

La vida es una sinfonía de notas sueltas con la que nosotros tenemos que hacer nuestra propia música. Somos directores y músicos de la “Obra”.

Fue un año espectacular, donde todo sucedía, donde todo fluía.

Y así como apareció, se fue, se desvaneció, y me quedo un inmenso vacío.

Fue como darle a un niño un caramelo, y al instante siguiente quitárselo de la boca, con esa sensación había quedado.

Hubo momentos que siguieron donde a veces sentía que aquello había vuelto, pero no era así, solo era un espejismo, un deseo irrefrenable de querer volver a sentir esa sensación de totalidad, pero nunca volvió.

Siempre me pregunte porque me lo mostraron y luego me lo quitaron, y esa pregunta ha sido un eco en mi vida en todos estos años, una música de fondo, una reminiscencia.

Después de tanto tiempo, casi cuarenta años, entiendo más o menos lo que paso.

No estaba preparado para anclar y sostener esa información y energía en mi vida, todavía tenía que vivir, experimentar, llevar a cabo mi contrato de vida y, encontrar mi verdadero propósito. Aunque tengo que reconocer que me siento agradecido porque fui bendecido desde niño con un “don”, un regalo de Dios, y ese regalo es mi voz, que me ha permitido vivir de mi verdadera vocación como cantante todos estos años.

Me lo mostraron para que supiera que existe, para que supiera que todas las respuestas están dentro de nosotros mismos, que somos parte de algo mucho más grande, que si buscamos… encontramos.

Creo que la vida es un camino de regreso a casa, es un viaje a la memoria que olvidamos, es la búsqueda del “Grial”, porque nosotros llevamos dentro, en cada célula, en nuestro ADN, nuestra verdadera identidad, nuestro verdadero origen.

¡Y no todos están dispuestos a emprender ese camino!

La vida está llena de bellas distracciones que nos deslumbran.

Pero también creo que cada ser humano viene a cumplir con lo que antes de nacer a establecido, su contrato de vida, y una vez que está aquí es dueño y señor de sus propias decisiones porque tiene libre albedrio para hacer y deshacer.

Somos el Gin y el Yan, la luz y la oscuridad, lo positivo y lo negativo, y en esa dicotomía, nos balanceamos en la cuerda de la vida, a veces hacia un lado y otras hacia el otro.

El equilibrio es el secreto… pero a veces no alcanzan muchas vidas conseguirlo.

Recuerdo muy bien las palabras con la que despidió el curso Eric Pearl:

“Salir ahí afuera y equilibrar a la gente… sanarlas”

Aquella frase me llenó de euforia, de energía he inspiración.

En el viaje de regreso a casa, mi mente no paraba de imaginar todas las escenas posibles como sanador, tenía ansiedad por llegar y comenzar a ejercer mi nueva actividad como facilitador de Sanación Reconectiva con mi familia. ¿Empezaría por mi hijo, tal vez por mi esposa?, ¿También le haría la sanación a mi mascota y amigos?…

Comencé por mi esposa y esta sintió las frecuencias. Esto me dio confianza, seguridad, porque su opinión cuenta, pesa mucho para mí, porque ella es especial, y no lo digo desde el punto de vista de pareja, sino en un sentido mucho más amplio y trascendental, hasta diría oculto y mágico, ella tiene otro “don” desde pequeña y “sabe” ver más allá del velo de esta realidad y del tiempo. Por eso es por lo que su opinión cuenta mucho para mí, porque ella es mi “oráculo”.

En los días posteriores, le siguieron mi hijo, mi perrito Coquí (un Yorkshire terrier), otros familiares y amigos. Casi todos sintieron las frecuencias.

A partir de ahí, mi vida (y por supuesto la de mi familia) comenzó una secuencia de cambios, de sincronicidades, que sucedían rápidamente y que nos sacó de nuestra zona de confort. Nos mudamos de ciudad, volvíamos así a La Coruña-Galicia, una ciudad que, por otro lado, significaba mucho para nosotros porque parte de nuestra historia de amor y parte de mi historia profesional como cantante, habían transcurrido en esta bella ciudad herculina y, por otro lado, de este modo matábamos dos pájaros de un tiro, como se suele decir, podía ejercer mi nueva actividad como facilitador de la Sanación Reconectiva, y estar más cerca de nuestro hijo que vivía aquí con su novia.

Todo parecía ir rodado, todo fluía, comencé a “equilibrar” y “sanar” a amigos, a conocidos, algunos sentían las frecuencias, mientras que otros no, esos “otros”, comenzaron a ser un tema de preocupación para mí, no entendía porque no sentían las frecuencias de sanación, aquello me hacía sentir que en algo estaba fallando, que algo estaba haciendo mal.

Decidí volver a leer el segundo libro de Eric, Solomon Habla sobre Reconectar tu Vida, una recopilación de varias de las canalizaciones que recibió cuando trataba de comprender este trabajo. Ayudado por Frederick Ponzlov, pudo recibir mensajes de un conjunto de energías a las que llamó Solomon y Aarón, y que le ayudaron en su camino y que ahora están ayudando también a muchos de los que conectan con las frecuencias de la Sanación Reconectiva, y por supuesto también a los “facilitadores”, porque ese libro le habla no solo a Eric, sino a todos y cada una de las personas que un día decidimos aprender la Sanación Reconectiva, es una “fuente” que enseña la filosofía de esta nueva forma de sanación, pero también una “fuente” de inspiración y guía.

La lectura me aclaró muchos puntos, y me calmo, porque comprendí que la sanación no depende de mí, que yo solo soy un puente, y el que tiene que tomar la decisión de cruzarlo es la persona que está en la camilla, solo esa persona puede darse permiso para acceder a las frecuencias de su propia sanación, porque esas “frecuencias de Sanación Reconectiva”, ya están en él, ya están aquí a nuestro alrededor y en todas partes, yo, como facilitador, solo estoy a su lado para moverme con mis manos por su estructura energética buscando un punto donde “él”, reconozca su propio “poder”. 

“La sanación puede venir de la forma que esperas, o puede venir de una forma que El Universo tiene reservada especialmente para ti”. Esa es “la magia de la vida”.

Solo aquellas personas que quieren ser sanadasque realmente desean ser sanadas, que se abren a esta nueva experiencia de sanación energética, sin prejuicios, sin expectativa, podrán acceder a su propia sanación. Otras sencillamente no permiten que las frecuencias de Sanación Reconectiva trabajen en sus cuerpos y en sus vidas. Pero también he comprendido, que la “Sanación Reconectiva”, aun a pesar de ellos, funciona, es decir: Aunque pareciera que no afecta a determinadas personas, y estas se cierran a recibirla, las frecuencias actúan igualmente a un nivel más profundo, a un nivel cuántico, y siguen actuando mucho tiempo después de una sesión, que es lo extraordinario de este modelo de sanación, una vez que la persona establece contacto con las frecuencias de la Sanación Reconectiva, estas se quedan en sus vidas, siguen trabajando para ayudar a esa persona en su proyecto de vida en todos los ámbitos. En otras palabras, se quedan en la vida de las personas para ayudar en su “progreso de vida”, para armonizarlos y equilibrarlos, porque de eso se trata en realidad la vida:

Vivir desde el equilibrio y la armonía, vivir desde nuestro centro, porque desde ahí generamos salud y verdadera intención de hacer realidad nuestros sueños y proyectos.

Como decía Albert Einstein:

 «Hay dos formas de vivir la vida, una es creer que no existen los milagros… y la otra es creer que todo es un milagro»

Y es así como comenzamos a ver cambios que impactan directamente en las relaciones con nuestros hijos, amigos y familia, creamos un entorno más equilibrado donde surgen cualidades y capacidades que nos conectan de una manera más armoniosa con los demás y el entorno, damos valor a las cosas y sobre todo a la naturaleza, porque comprendemos que somos la misma energía.

 Estar equilibrado es estar sano y co-crear la realidad que uno realmente quiere experimentar en esta vida.

Es un gran privilegio vivir en estos precisos momentos en este planeta porque todo está cambiando a una velocidad de vértigo, estamos siendo testigo de cómo viejos paradigmas caen y otros nuevos surgen, estamos siendo testigos directos de cómo la ciencia está encontrando cauces de reunificación en diferentes áreas, la teoría cuántica y la teoría de las cuerdas, están cambiando toda la física conocida.

Estamos descubriendo que el espacio que hay y envuelve todas las cosas y que pensábamos que era un espacio vacío, en realidad de vacío no tiene nada, que ese espacio llamado “Campo”, en realidad es un “Campo Cuántico”, un espacio lleno de luz e información, y este descubrimiento va a cambiar todo el conocimiento que teníamos hasta ahora, va a cambiar el concepto que teníamos de nosotros mismos como humanos y lo que creíamos conocer del Universo.

A principio de Mayo hará un año que conseguí mi certificación como Facilitador de Sanación Reconectiva, ha sido un año intenso desde el punto de vista emocional, físico y psíquico, también ha sido un año de introspección, y he corroborado que a medida que facilito las frecuencias de Sanación Reconectiva a los demás, yo me estoy equilibrando, me estoy sanando. 

Ser facilitador de Sanación Reconectiva, está siendo una catarsis que me está alineando, me está conectando con mi verdadero “Ser”, con mi verdadero “Poder”, es un viaje a mi Yo Soy… mi hogar, y lo reconozco, lo sé.

«Aprende a ser “Consciente” de aquello que quieres que aparezca en tu vida… y aparecerá»

Ahora siento que estoy preparado para anclar y retener en mi vida la energía, la información y la luz que soy.

Dicen que cuando el alumno está preparado aparece el maestro, y es verdad, solo tienes que buscar dentro de ti porque ahí te está esperando.

Feliz viaje.

Aviso importante: En esta entrada solo cuento  mi experiencia personal, algo puntual que me tocó vivír, en modo alguno significa que tu tengas que vivir algo parecido para «Aprender» a ser Facilitador de Sanación Reconectiva, ni mucho menos, cada día hay cientos de personas en el mundo que acceden a la información y a los cursos. 

Aquí te dejo el enlace para que te informes: La Reconexión

 

La Energía Sanadora

La Energía Sanadora

«Los seres humanos somos energía y, cuando esa energía no está equilibrada, el cuerpo enferma: Se desequilibra»

Todo es energía… y la energía es Luz e Información.

La energía es vibración y es una constante en el Universo…

La “buena salud”, no es otra cosa que mantener esa energía vibrando y fluyendo por nuestro cuerpo de forma natural, dejando que la luz e información fluyan sin bloqueos.

El cuerpo del ser humano, de los animales y plantas, poseen la capacidad de auto repararse y auto equilibrarse de forma extraordinaria y, tienen en mayor o menor medida, una capacidad regenerativa asombrosa. La enfermedad o el desequilibrio en los seres vivos tan sólo ocurre cuando se rompen ciertas bases esenciales que tiene el cuerpo para mantenerse con energía y equilibrio.

Los seres humanos somos capaces de emitir y recibir energía. La energía, entre otras cosas, es sólo información. Todo está hecho de energía, es decir, de información. La enfermedad es, a final de cuentas, solo información. Hay algo que le está informando a las células que se comporten de ciertas formas.

Nos afectan las creencias e información que tenemos desde que nacimos hasta ahora. Aprender a manejar nuestra información es aprender a manejar nuestra energía… nuestra salud.

Hoy en día todo está cambiando en el campo de la salud tradicional y en el campo de la salud energética, y está cambiando justamente porque tenemos acceso a más información.

Qué duda cabe, que en los últimos 50 años, las distintas técnicas de sanación energética han evolucionado de manera exponencial, como también lo ha hecho la medicina tradicional.

Sabemos que lo que pensamos afecta el equilibrio de la energía de nuestra salud, afecta nuestro campo energético y, esto ha sido un gran avance, porque a partir de ese descubrimiento, han nacido distintas técnicas y disciplinas para ayuda a restablecer nuestro equilibrio y la buena salud.

Trabajando sobre la energía del cuerpo humano, se pueden sanar enfermedades y desórdenes del cuerpo físico. La mayoría de las veces, antes de enfermarte, se ha dado una alteración en tu campo energético. Con la “Sanación Reconectiva”, reparamos esta alteración energética, sanando así el cuerpo físico, pero también equilibrando la vida en general.

Las Frecuencias de la Sanación Reconectiva… está en el campo.

¿Y qué significa esto?

» Que todo ese espacio vacío que existe entre las cosas es un campo cuántico de energía donde viaja la luz y la información de todo lo que existe en el universo».

“Todo se toca… nada se toca, dentro del campo cuántico».


Y justamente aquí, en ese campo entre paciente y sanador, es donde se produce el intercambio de energía para la sanación.

“Explicar la sanación es una situación muy complicada porque intervienen dos partes en el proceso. Por un lado, el sanador, y por el otro la persona, a quien llamaremos paciente o cliente, que viene a ser sanado. Ahora bien, si los pacientes están en un nivel vibracional que no permiten que la energía penetre su existencia, no habrá nada que pueda sanarlos. El proceso está completamente cerrado. Es lo más que se puede lograr con la sanación. Debes tener un compañero a quien sanar. No es un concepto tan sencillo ni unilateral como “Ven aquí, avanza hacia mi luz y yo te sanaré”. NO funciona así. Está ahí para abrir sus vidas. Y si permiten que sus vidas se abran… se escuchara música.

Pero los procesos con enfermedades que sufren muchas personas les permite abrir sus vidas. Ellos deben transitar por ciertos estadios. No podemos ahorrarles el dolor, no podemos ahorrarles las dificultades con las que se encontrarán, porque aprender de ello es parte de su proceso.

Si llegan a un punto en el que creen que se permitirán sanar, entonces aparecerás tú. Tú te conectas con esa disposición para cambiar sus vidas. Ellos deben llegar al punto en que estén dispuestos abrirse al cambio. Es un punto muy difícil al que arribar, que conlleva mucha búsqueda espiritual e introspección, especialmente cuando uno se encuentra en una situación de salud que puede afectar la Vida.”

Extracto del libro: “Solomon habla sobre reconectar tu vida”.

“La Sanación… es meditación en acción”

El futuro de la sanación está ahí mismo, y tiene que ver con la relación consciente que tenemos con nuestro cuerpo y con nuestras células, no nos olvidemos que 37 billones de células distintas mantienen nuestro soporte físico, formamos un gran equipo y nuestra consciencia es el «Entrenador»… el «Coach».

La salud, es la responsabilidad que tenemos con nosotros mismos, es el compromiso de «conocernos a nosotros mismos», de cuidar de nosotros mismos, porque la biología es Inteligente… busca el equilibrio.

Todo indica que tenemos que cambiar la forma que tenemos de comunicarnos con nuestro cuerpo, damos por hecho que el cuerpo cumple su función de forma natural y, en cierta medida, es correcto, pero las investigaciones científicas y médicas en el último siglo, han revelado que nuestra forma de pensar, nuestros pensamientos, el «ronroneo» mental, causan un gran impacto en nuestra salud.

La relación Cuerpo-Mente, es el nuevo paradigma de la salud.

Ser conscientes y responsables de nuestra salud, vivir la vida desde esa consciencia vital, hará que vivíamos muchísimo más y con más calidad de vida. 

El ser humano a sido diseñado para vivir mucho más tiempo… pero hemos olvidado. 

El futuro de la salud va a depender de esa relación consciente con nuestro cuerpo y nuestras células, porque ahí está el secreto de una larga VIDA.

Saludos cordiales.

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